el peyote y el venado azul.
martes, 16 de diciembre de 2014
El peyote
es una especie perteneciente a la familia Cactaceae. Es endémica de México y la
parte sudoccidental de Texas. Muy conocida por sus alcaloides psicoactivos,
entre ellos la mescalina, principal sustancia responsable de sus efectos
psicodélicos. Posee una larga tradición de uso tanto medicinal como ritual
entre los indígenas americanos y está extendido mundialmente como enteógeno y
complemento de diversas prácticas entre las que se encuentran la meditación y
la psicoterapia psicodélica.
Los
especímenes cultivados crecen a mayor velocidad, normalmente tardan entre 6 y
10 años en alcanzar la madurez a partir de plántulas de semillero. Debido a
este lento crecimiento y a la sobre recolección a que está sujeto, se le
considera en peligro de extinción.
Otras denominaciones
Pan de
los dioses, raíz del diablo, whiskey seco, tuna de tierra. En Chile, este
cactus se confunde con uno que crece en la zona andina de América del Sur
llamado San Pedro.
Aspecto
El peyote
es un pequeño cactus globular, redondo y de menos de 12 centímetros de diámetro
(normalmente entre 6 y 9 cm), con un color verde azulado glauco, aunque en
algunas zonas desérticas puede adquirir tonalidades blancas o rojizas debido al
polvo y al sol. Carece de espinas (excepto en la fase inicial de crecimiento) y
en lugar de éstas posee unas prolongaciones lanosas “pubescentes” de color
blanco o ligeramente amarillentas similares al algodón. Pertenece a la familia
de las cactáceas y al género de las Lophophoras.
La flor
del peyote es generalmente es de color blanco pálido rosáceo, aunque puede
variar dependiendo de la especie, variedad o fenotipo en cuestión. En México,
el peyote es conocido popularmente como “la rosita” por su hermosas y pequeñas
flores.
Sus
semillas son de color negro, verrugosas y de tamaño minúsculo. Tardan alrededor
de 3 a 6 meses en desarrollarse, y una vez maduras, sobresalen a través del
meristemo apical de la planta dentro de una vaina carnosa de color rosáceo-rojizo
o blanquecino amarillento.
Como se consume ?
El peyote
normalmente se come crudo, aunque también se puede mezclar con fruta y ser
comido, o bebido en té o infusión. Pueden ser ingeridos frescos o en su defecto
secos para un uso posterior. La dosis estádar es de dos a tres peyotes medianos
o grandes.
No hay un
modo prdecible para estimar la cantidad de mezcalina que contiene cada peyote.
La cantidad es determinada por la variedad, el tamaño y la edad del vegetal.
Es mejor
comenzar con una pequeña cantidad antes de decidir crementar la dosis y así
prevenir un “viaje” demasiado fuerte.
Efectos del Peyote
Los efectos del peyote duran
entre 10 horas y 3 días. A las 4 horas se experimentan síntomas similares a los
producidos por el LSD, entre ellos:
A bajas
dosis, el peyote produce sentimientos de relajación no muy diferentes a los de
los hongos psilocíbicos. -Los usuarios a menudo reportan un sentimiento de
bienestar y que las cosas son más bellas que de costumbre.
A dosis
altas, la experiencia es similar a la del LSD, y se producen coloridas
alucinaciones visuales y sentimientos de euforia. Sensación de separación del
cuerpo.
Los
usuarios reportan que la experiencia con peyote es más “celeste” que con otros
psiquedélicos, incrementando la conciencia emocional y causando menor confusión
psicológica.
Muchos usuarios encuentran la experiencia con peyote como significativamente espiritual mientras que otros la encuentran aterradora.
Muchos usuarios encuentran la experiencia con peyote como significativamente espiritual mientras que otros la encuentran aterradora.
Algunas reacciones adversas pueden ser:
El peyote
puede afectar el juicio, los usuarios a veces tienen “malos viajes”, que pueden
incluir confusión, ansiedad y pánico. En raras ocasiones, los usuarios pueden
experimentar episodios recurrentes de ansiedad y pánico (flashbacks, semansas o
meses después de la experiencia de “mal viaje”. En algunos casos al igual que
todos los alucinógenos, puede causar desórdenes mentales y causar síntomas
esquizofrénicos en personas con una predisposición a cuadros psicóticos. Entre
los efectos físicos que puede ocasionar diferenciamos:
- Náuseas.
- Sensación
de aumento del pulso (también la presión sanguínea).
- Exceso de
saliva.
-
Dilatación de las pupilas.
-
Taquicardia.
-
Sudoración.
-
Palpitaciones.
- Visión
borrosa.
-
Temblores.
-
Incoordinación.
Potencial de dependencia
La
tolerancia es prácticamente nula si las dosis se espacian un mes como mínimo.
Sólo tras años o décadas de administraciones mensuales o quincenales, la dosis
puede doblarse o triplicarse. No hay indicios de que el consumo de peyote
genere adicción física o psicológica
n hikuri
es, dentro de la religión de los wixarrica (huicholes), la
conversión del espíritu de Tamautz Kauyumari (Nuestro Hermano
Mayor Venadito del Sol) en la cactácea Lophophora
williamsii,
convirtiéndose así en Tatei Hikuri o Nuestra Madre Hikuri.Es uno de los conceptos religiosos más importantes dentro de sus creencias, y una de las convenciones iconográficas más conocida sobre este pueblo. Dadas sus propiedades alucinógenas, el hikuri es usado por los indígenas como un recurso ritual, para la comunicación entre el mundo terrenal y el divino. En español es conocido como peyote por la derivación del náhuatl peyotl.
Dicha cactácea es recolectada por los wixarrica año con año en la peregrinación a Wirikuta, en el desierto de San Luis Potosí, México
hikuri es, dentro de la religión de los wixarrica (huicholes), la conversión del espíritu de Tamautz Kauyumari (Nuestro Hermano Mayor Venadito del Sol) en la cactácea Lophophora williamsii, convirtiéndose así en Tatei Hikuri o Nuestra Madre Hikuri.
Es uno de los conceptos religiosos más importantes dentro de sus creencias, y una de las convenciones iconográficas más conocida sobre este pueblo. Dadas sus propiedades alucinógenas, el hikuri es usado por los indígenas como un recurso ritual, para la comunicación entre el mundo terrenal y el divino. En español es conocido como peyote por la derivación del náhuatl peyotl.
Dicha cactácea es recolectada por los wixarrica año con año en la peregrinación a Wirikuta, en el desierto de San Luis Potosí, México
Los huicholes identifican al peyote con el venado y emprenden una auténtica cacería anual para obtener hikuri. Estas peregrinaciones culminan en Wirikuta, una región cercana a Real de Catorce en San Luis Potosí. En la geografía huichola Wirikuta es el centro del mundo, el lugar de los dioses antepasados, el sitio donde se origina la vida sagrada de la tribu. Hasta no hace mucho sus antepasados caminaban unos 300 kilómetros para llegar allí. Aunque actualmente buena parte del trayecto la hacen en vehículos, el viaje sigue siendo largo y pesado.
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